
El 20 de marzo se celebra cada año el Día Mundial de la Felicidad. Este día es muy importante porque nos recuerda que todas las personas del mundo tienen derecho a ser felices y a vivir una vida digna y en paz.
Esta celebración fue creada por la ONU para recordar que la felicidad y el bienestar son objetivos importantes para las personas y los países, no solo el dinero o la economía. Está relacionada con la Agenda 2030, que busca un mundo más justo, con menos pobreza, más igualdad y mejor calidad de vida para todos.
El Día Mundial de la Felicidad nos enseña que la felicidad no es solo reír o divertirse, sino también sentirse querido, respetado y seguro. Tener salud, educación, amigos, familia y un planeta cuidado nos ayuda a ser más felices. Por eso, los gobiernos, las escuelas, las familias y las comunidades deben trabajar juntos para crear un mundo mejor. Muchas personas famosas han dicho frases que nos hacen pensar sobre la felicidad.
Mahatma Gandhi decía: “La felicidad se consigue cuando lo que piensas, lo que dices y lo que haces están en armonía”. Estas palabras nos enseñan que ser buenas personas y ayudar a los demás también nos hace felices.
La Biblia también habla de la felicidad y del amor hacia los demás. En Hechos 20:35 se nos dice: “Hay más felicidad en dar que en recibir”. Esto nos recuerda que compartir, ayudar y ser solidarios nos hace sentir bien por dentro.
Nosotros, como alumnos/as, generación joven, también podemos ayudar a crear felicidad. Podemos tratar bien a nuestros compañeros, respetar a los demás, ayudar en casa, sonreír, escuchar y no hacer daño. Con pequeños gestos diarios podemos hacer que el mundo sea un lugar más feliz para todos.
¿Te apuntas?
(Lucas H.; Javier F.; Lander N.; eta Asier F., 1º Bach A)