
Como sabéis, el pasado jueves 26 de febrero celebramos por todo lo alto el 200 aniversario de la Familia Vedruna. Llevábamos todo el curso esperando y preparando este día con mucha ilusión, por lo que, además de la Eucaristía de Acción de Gracias celebrada por la tarde en la Parroquia de El Carmen, vivimos muchísimas actividades desde primera hora.
Para comenzar el día, todos tuvimos una oración especial enl clase. A lo largo de la mañana, los alumnos de ESO y Bachillerato se unieron a los más pequeños para enseñarles todo lo que sabían sobre Santa Joaquina. Fue muy bonito ver cómo los de 1.º de Bachillerato representaban una obra de teatro titulada "200 urte Joakinarekin" para los niños de Infantil y de 1.º y 2.º de Primaria.
Mientras tanto, en el patio, los alumnos de 2.º de Bachillerato organizaron un montón de juegos para los de 3.º y 4.º de Primaria y para el Aula Estable, mientras que los de 5.º y 6.º disfrutaron y aprendieron en clase con juegos de mesa temáticos.
Los peques de Infantil también tuvieron su momento especial con la oración "Joakina, gure laguna", escuchando el himno y decorando unas tartas para adornar las clases. Además, entre Infantil y los primeros ciclos de Primaria, creamos en el patio el "Jardín de Joaquina", un mural precioso donde pegaron flores coloreadas por ellos mismos que representaban sus gestos de amor y cuidado.
Por su parte, después del patio, los mayores de Secundaria y Bachillerato analizaron la letra del himno del bicentenario y bajaron a la capilla para escuchar a Ana Unzurrunzaga en su charla sobre "Vedruna en el Gran Bilbao", profundizando así en nuestra historia y raíces locales.
Al llegar la hora de la comida, el jantoki se llenó de alegría con un menú especial elegido por los alumnos de 6.º de Primaria, ¡que incluyó hasta un postre sorpresa!.
Ya por la tarde, dedicamos un tiempo muy especial a mirar hacia fuera con una sesión de sensibilización sobre el proyecto solidario de este año. En concreto, nos hemos propuesto ayudar a arreglar el tejado de una escuela en Adkur, en la India, conectando así los deseos de Joaquina con las necesidades de otros niños y niñas.
Fue, sin duda, un día precioso que siempre recordaremos con el corazón lleno de gratitud: ¡200 años y adelante!.