
Este mes de febrero, el alumnado de 4º ESO ha convertido el patio del colegio en un auténtico laboratorio matemático. ¿El reto? Medir nuestro campo de fútbol… ¡usando sus propios pasos!
Con solo una cinta métrica, cuaderno, calculadora y sus pies, cada grupo ha calculado el largo y el ancho del campo, ha convertido unidades y ha unificado datos para obtener una medida lo más precisa posible.
Después, han aplicado el Teorema de Pitágoras para descubrir la diagonal real del campo y han resuelto un problema de diseño: ¿cómo ampliar el campo manteniendo exactamente la misma forma?
Una actividad que demuestra que las matemáticas no viven solo en la pizarra… ¡también se pisan, se caminan y se descubren en equipo!